Reconocimiento merecido

Cuarenta y un años de permanencia en este establecimiento cumplió la Sra. María Teresa Raiteri quien se acoge hoy a una merecida jubilación. María Teresa Raiteri lleva toda su vida vinculada a este establecimiento del que es también ex- alumna y se ha convertido en una figura inconfundible y en referente ineludible al hablar de la historia del liceo.
María Teresa ingresó como alumna a los doce años a este Liceo y, desde ese rol, nuestra querida compañera de labores fue testigo del desarrollo de esta institución y de la impronta pedagógica y directiva de Don Oscar Granadino. Sabemos también que terminado el Bacchillerato inició sus funciones como paradocente y que incluso tuvo algún contacto con la docencia en la Jornada Vespertina.
Hoy se retira a un merecido descanso, acompañada del cariño de su madre y de su hijo, Luis Raiteri, Médico Veterinario; pero no sin antes recibir una manifestación del afecto de nuestra comunidad educativa quienes, como una manera de reconocer su significativo aporte a la historia liceana y de agradecer su contribución a la formación de generaciones de alumnos organizaron una hermosa Cena de despedida en el casino de nuestro liceo el día Jueves 13 de Diciembre.
Cabe destacar que la emotiva Cena se desarrolló en un clima de compañerismo y camaradería, con una excelente gestión de sus realciones más cercanas, en especial, de la Sra. Margarita Calderón, con quien compartió los últimos años laborales en el CRA. Contribuyó a la atmósfera especial y digna de recordarse la extraordinaria decoración del casino a cargo de la Profesora de Artes Visuales, Sra. Elsa Aguilera y la excelente atención de la Sra. Sonia.
A nombre de toda nuestra comunidad educativa, padres y apoderados, alumnos, docentes y codocentes vayan nuestros públicos agradecimiento a esta mujer valiosa que forma parte de la historia liceana y donde seimpre se la recibirá con todo el amor que supo sembar en sus fértiles años de servicio.
Palabras de la Profesora Sra. María Eliana Vidal:
"Marité:
Como sabes, alegría y tristeza invaden este homenaje.
Felices de poder reunirnos para expresarte nuestro cariño y agradecimiento.
Dios te dio fortaleza para aprender de las adversidades, te dio paciencia y corazón renovado.
Como madre te has realizado y ello ha complementado poderosamente tu trayectoria.
Ahora nos das esta grata oportunidad para reunirnos y así reiterar nuestro agradecimiento por darle
contenido a la historia de nuestro Liceo.
Marité, no hablamos de despedida , sino de una celebración; del
inicio de otra etapa de mayor cercanía.
Por ello brindamos por tí.
¡ Salud !
Los Andes, Diciembre 13, 2007"
